ME DIRIJO A VOSOTROS
Cuando anduve sobre la Tierra, Yo os advertí sobre los falsos Cristos y los falsos profetas, pues sabía cómo Mi adversario obraría contra Mí y contra la verdad que emana de Mí … Y Mi advertencia siempre seguirá vigente para vosotros, para que no caigáis víctimas de estos falsos Cristos y profetas … Pero si se habla de falsos Cristos y profetas, entonces también debe haber verdaderos y, por lo tanto, vosotros, los seres humanos, no podéis rechazar todo lo que Yo os ofrezco, Que Yo Me doy a conocer a través de la boca de verdaderos profetas, porque considero necesario que se os transmita la verdad pura.
Y no podéis rechazar al mismo tiempo el bien espiritual falso, junto con el verdadero, pues hasta el fin Me revelaré a través de seres humanos que cumplen todos los requisitos para ser interpelados por Mí, y que ahora, como Mis legítimos siervos, cumplen con su deber llevando al mundo el mensaje espiritual que han recibido de Mí. ¿De qué otra manera se podría transmitir entonces la verdad a la Tierra, puesto que Yo Mismo no puedo hablar en voz alta a los seres humanos desde lo alto debido a su libre albedrío?
Todos vosotros tenéis el derecho y el deber de examinar de lo que se os presenta como verdad, y también eréis capaces de hacerlo, si Me invocáis a Mí, a la Verdad Eterna, para que os apoye … Y si tenéis buena voluntad, sin duda podréis distinguir la verdad del error … Además. Yo Mismo os he dado una señal: que se os dará conocimiento de Jesucristo y de Su obra de Redención … Y así podréis dar creencia a todo espíritu a través del cual os llegue esta noticia.
Y los seres humanos no deben pasar por alto a Jesucristo, deben aprender a comprender la obra de Redención, y que Yo Mismo Me he encarnado en el hombre Jesús … Y puesto que este conocimiento es absolutamente necesario, para que los seres humanos alcancen su objetivo, Yo Mismo también les daré explicaciones veraces de lo que sucede a través de Mis revelaciones, las cuales Yo Mismo transmito a la Tierra a través de herramientas adecuadas que permiten una revelación directa …
Sin embargo, estas revelaciones no deben equipararse con mensajes del reino espiritual transmitidos a través de médiums. Debéis aprender a distinguir entre el “obrar de Dios en el ser humano” a través de Su Espíritu y una “obra espiritual” … mensajes que os llegan a vosotros, los seres humanos, y cuyo origen no podéis determinar. Y quien examine con atención descubrirá que su corazón revela quién le habla a él …
Pero debéis examinarlo seriamente antes de juzgar vosotros … Porque no podéis presentarme a Mí como un mentiroso, Que Yo, durante Mi caminar por la Tierra, os prometí Yo Mismo el obrar de Mi Espíritu … Yo Mismo os aseguré que “os enviaría al Consolador, el Espíritu de la verdad, Que os llevaría en toda la verdad …”, “Quien guarda Mis mandamientos, él es quien amo, a él quiero revelarme …”, “Todos seréis enseñados por Dios …”, “Quien cree en Mí, como dice la Escritura, de su corazón brotarán ríos de agua viva …”
Y si lo considero necesario que la verdad sea revelada a los seres humanos porque deambulan en las tinieblas espirituales, entonces verdaderamente no podréis impedírmelo … Y Yo os daré aclaraciones acerca de todas las correlaciones, acerca de Mi Plan de Salvación desde la Eternidad, y el principio y el objetivo final de todo lo que existe … Pero también os haré conscientes de las muchas falsas enseñanzas que Mi adversario ha introducido en el mundo para mantener a la humanidad en tinieblas espirituales, y que Yo corregiré continuamente … porque he dicho: “ El cielo y la tierra pasarán, pero Mi Palabra permanecerá para siempre …”
Bajo MI Palabra solo puede entenderse la pura verdad … Pero puesto todo bien espiritual puro que emana de Mí es constantemente distorsionado por parte de los seres humanos imperfectos, lo cual no impido debido a su libre albedrío, siempre Me aseguraré que la verdad será transmitida a los seres humanos … Yo Mismo pronuncié las Palabras: “Mi Espíritu os llevará a la verdad …” Pero Yo ya os había traído la verdad … ¿Entonces habría sido necesaria la “introducción en la verdad” si no hubiera previsto que la verdad no se mantiene pura?! …
Y por lo tanto, también podéis creer en las revelaciones directas desde lo alto que emanan de Mí, lo cual podéis reconocer a su vez, ya que Mi humanización en el hombre Jesús se menciona una y otra vez … Y entonces también sabréis acerca de Mi Palabra: “Aunque vuestros pecados sean rojos como la sangre, Yo os lavaré y os dejaré blanco como la nieve …” Por esto di Mi vida en la cruz, por esto tomé sobre Mí los más amargos sufrimientos y tormentos, porque quise expiar vuestra culpa para que pudisteis liberaros de ella, tan pronto como Me reconozcáis a Mí y a Mi obra de Redención y Me pidáis perdón por vuestros pecados …
Pero Mi Plan eterno de Salvación no se basa en el razonamiento ni en la lógica humana, pues dispongo de medios infinitos para lograr el último objetivo; el regreso a Mí de todos los seres caídos una vez. Jamás Me aparto de la Ley de Mi Orden Eterno, sobre la cual se fundamenta Mi Plan de Salvación. Y si Mi Obra de Redención no se hubiera llevado a cabo en Jesús, ni siquiera mil viajes terrenales bastarían para pagar o expiar la culpa del pecado. Por eso Yo Mismo descendí a la Tierra para traer a los seres humanos la Redención del poder de Mi adversario.
Y quien no hace uso de la obra de Redención, cuya vida terrenal no traiga salvación de la más profunda necesidad espiritual … quien en el reino del más allá tampoco acepte la ayuda que se le ofrece y se deje guiar a Jesucristo, tendrá que recorrer por todas las creaciones una vez más, y entonces vosotros, los seres humanos, podréis hablar legítimamente de una reencarnación en la Tierra … que tendrá lugar de nuevo cuando una eternidad haya pasado y el alma deba afrontar una vez más su prueba de voluntad como ser humano en la Tierra … Porque una cosa es cierta: que Mi justicia también exige expiación por cada ofensa contra Mí, pero que Yo también sé de qué forma puede hacerse esta expiación si la culpa del pecado no se lleva conscientemente bajo la cruz …
Amén